Entrevista con Rigoberto Ávila Ordoñez, Director del IAAM

Por Luz García Martínez

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“El maltrato se debe principalmente al desconocimiento de sus derechos y a la proliferación de una imagen negativa sobre la vejez y el envejecimiento. La violencia y el maltrato se da en todos niveles socio económicos, no existe un perfil determinado, un límite georeferencial, ni un tipo determinado de agresor; los principales agresores son niños, nietos; hijos, jóvenes, adultos, mujeres y cuidadores o cuidadoras”.

En promedio se reciben y atienden cerca de 125 denuncias mensuales de violencia en contra de personas mayores, que se canalizan a instancias del Gobierno de la Ciudad de México; a las Agencias Especializadas de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad; al Instituto de Asistencia e Integración Social (IASIS), a la Asistencia Jurídica del DIF CDMX, a la Consejería Jurídica y Servicios Legales (Defensoría de Pública y Dirección Ejecutiva de Justicia Cívica), al Consejo Ciudadano a través de Línea Plateada o a la Secretaría de Salud de la CDMX, entre otras.

Al recibir una denuncia, el IAAM realiza una visita domiciliaria para hacer una valoración gerontológica y geriátrica a las personas mayores, se aplican diversos instrumentos médicos y psicológicos, se hacen entrevistas; se analiza la situación y se proponen estrategias respetando la autonomía de las personas mayores, de las personas que las cuidan y de la familia en general.

“Posteriormente, se da seguimiento a través de los Profesionales en Servicios a Adultos Mayores (PSAM) o de las educadoras comunitarias que visitan a los derechohabientes del programa para constatar sus condiciones de vida y salud. Si se detectan casos de abuso, maltrato o discriminación y después de un acercamiento con la familia y del análisis que hagan los especialistas, el IAAM valora si hace del conocimiento para su atención procedente a las instancias antes mencionadas”.

Refiere Ávila Ordóñez que las denuncias que más se reciben son por abuso patrimonial y económico, por maltrato físico y emocional, y de las que menos se conoce es sobre abuso sexual, -por la dificultad para que las personas mayores hablen de ello- y contrario a lo que se pensaría, el ámbito privado, o sea la familia, es donde más ocurre, o por personas cercanas a las personas mayores como cuidadoras o cuidadores, amistades y vecinos.

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¿Cuál es el panorama sobre la violencia hacia los adultos mayores?

Desafortunadamente siempre ha existido, pero culturalmente era complicado reconocer que la violencia en más del 90% de los casos proviene de los propios miembros de la familia y aún más difícil que se hablase sobre ello. Lo anterior tiene que ver con la falta de educación sobre el proceso del envejecimiento del que no se hablaba, no se decía que es otra etapa de la vida donde se tiene derecho a una vida con integración, el derecho a los cuidados, el derecho a la alimentación, el derecho a la atención de la salud, el derecho a ser integrados, el derecho a vivir sin violencia, el derecho a ser personas activas dentro de los núcleos de la familia, a ser tomados en cuenta, a ser considerados.

Desde una perspectiva gerontológica se identifican diferentes tipos de violencia y maltrato en las personas adultas mayores. La violencia física es toda acción que provoque o pueda provocar daño o lesiones físicas (golpes, pellizcos, aventones, patadas, jalón de cabellos, privar de las necesidades básicas, hasta el uso inadecuado de la medicación y/o tratamientos). Siendo el abandono una de las formas más extremas del maltrato. Acciones terribles que son del ámbito de la autoridad penal de la Procuraduría, y una vez que se denuncian se sigue un procedimiento de carácter jurisdiccional y jurídico.

Otro tipo de violencia es de carácter Psicoemocional, de carácter verbal o actitudes que provoquen intencionadamente angustia, pena, sentimientos de indignidad, miedo o estrés (abandono, humillaciones, negligencia, intimidación, maltratos, gritos, insultos, trato infantilizado). No tomarles en cuenta, violentarles mediante tratos que les faltan a su dignidad, ignorar sus opiniones dentro de la familia y la comunidad.

También es frecuente la violencia financiera, patrimonial y/o económica, que consiste en el despojo, utilización ilegal o no autorizada de sus propiedades, sus bienes, sus pensiones, sus tarjetas, sus recursos financieros y se les deja en una circunstancia de vulneración. (Uso de su dinero, utilización de documentos sin su autorización, despojo de sus bienes muebles e inmuebles).

Desgraciadamente existe la violencia sexual, donde son forzadas en términos de su sexualidad ante cosas no permitidas por ellas mismas.

Violencia también es el maltrato estructural o social, quizá el más importante, que es la falta de políticas sociales y de salud adecuadas, inexistencia, mal ejercicio e incumplimiento de las leyes existentes. Presencia de normas sociales, comunitarias y culturales que desvalorizan la imagen de la persona adulta mayor y se expresan socialmente como discriminación, marginalidad y exclusión social.

Ante este tipo de circunstancias, en el Gobierno de la Ciudad de México nos hemos dado a la tarea de convocar y realizar un protocolo para atender, frenar y prevenir la violencia hacia las personas mayores, donde participan la Secretaría de Desarrollo Social (que ha promovido la realización de este protocolo); la Procuraduría; la Secretaría de Seguridad Pública; la Secretaría del Trabajo; la Secretaría de Salud; la Secretaría de Educación y el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, en el área de los juzgados de conciliación que intervienen en cierto tipo de violencia, donde se puede llegar a algún tipo de conciliación entre las partes, y sobre todo, dar garantías a las víctimas. Este protocolo que se publicará y aplicará próximamente, establece medidas en los siguientes rubros:

  • La prevención, la educación es la clave para lograr una adecuada prevención de fenómenos que tienen que ver con la violencia.
  • Cuando ya existe la conducta, hemos hecho énfasis en que se haga una detección y un diagnóstico, sobre todo porque en ocasiones las personas mayores no quieren denunciar; entonces es importante hacer una detección cuando hay signos que hablan de que está dándose esta circunstancia para que se pueda intervenir.
  • El tratamiento, hay casos donde el único tratamiento es la denuncia penal y se procede conforme establece el propio Código Penal, pero, además, hay áreas de esta naturaleza en las cuales la mediación es lo que marca en este caso el Código Penal y no es una cuestión de una conciliación con la cual se vaya a dejar en indefensión a la víctima, sino se puede establecer un proceso de mediación en cuestiones que tengan que ver con otro tipo de violencia que se ejerce, que no deja de ser violencia, pero que puede mediar una cosa de esta naturaleza, pero cuando hay golpes, maltratos o despojos, es un asunto de otra naturaleza.
  • La última parte del protocolo es el seguimiento, es decir, ya se reportó, ya se detectó, ya se dio un tratamiento, ¿cuál es la evolución de la circunstancia de la persona mayor? ¿qué tratamiento se sigue?

En la creación de este protocolo hemos invitado a instituciones de la sociedad civil como la Red de Adultos Mayores (que ha desarrollado un trabajo importante de apoyo a través de diversos centros), casas de estancia permanente, asilos de diversos tipos, instituciones privadas, asociaciones civiles, organismos no gubernamentales, entre otros. También hemos invitado a personas de la academia y a las instituciones académicas.

Son importantes en la elaboración de iniciativas y políticas públicas para ir perfeccionando nuestra actuación, cuestiones como este protocolo, que tienen que ver con el plano de lo que es el programa de desarrollo del gobierno de la ciudad, vinculado a la cuestión del respeto a los derechos humanos, a la alimentación, así como hacer vigente los derechos humanos en sectores de la población que entran en procesos de vulnerabilidad.

[DIRECTUM TSJCDMX Ene-Feb 2018]

One Comment

  • Me parece muy buena toda está información aquí en el Chalco dónde dan esos cursos yo soy Cuidadora desde hace 12 años y me gustaría capacitarme y seguir trabajando en esto que me gusta mucho me gustaría seguir trabajando si saben de alguien que necesite una cuidadora de 8 horas y 3 o 4 días a la semana de los agradeceré por su atención gracias

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