[Entrevista realizada en el año 2013] 

Los edificios del TSJDF son visitados diariamente por más de 30 mil personas. En él se dictan más de mil sentencias diarias y, señala su Presidente: “representa el trabajo de cuatro países centroamericanos juntos.”

En su Cuarto Informe de Labores, Edgar Elías Azar argumentó que “Al menos cuatro de cada 100 habitantes por año son partícipes de un juicio que se ventila en este Tribunal. Estamos hoy presentes en prácticamente todo el espectro de la vida social de los habitantes, no sólo de la macro urbe, sino de todo el país; del universo de asuntos que se tramitan, y que ascienden a más de 300 mil al año, el 12 por ciento corresponden a las entidades federativas hermanas”.

Edgar Elías Azar ha comentado que su pasión siempre ha sido el Tribunal, usted tiene una carrera judicial muy completa en la administración de justicia, escaló todos los puestos y categorías: inicia su actividad en el Tribunal como intendente. También trabajó como mecanógrafo, archivista “G” transitorio del Archivo Judicial, Taquígrafo “F”, Secretario de Acuerdos de Juzgado de Paz.

¿Qué significa haber conocido y ejercido en casi todos los espacios del Tribunal y ahora ser el eje rector, el Presidente de tan importante órgano de justicia en nuestro país? ¿Qué significa haber conocido y ejercido casi todos los espacios del Tribunal?

Pues, ¡eso fue maravilloso!, mire, esto es muy importante, hay que ponerle énfasis: a mí no me pueden platicar qué es el Archivo Judicial, yo lo viví. El Archivo Judicial es un enorme monstruo que resguardaba en aquel momento varios millones de expedientes. Cuando recibo el Tribunal, recibo un Archivo Judicial con 22 millones de expedientes; yo sé cómo se archivaba, yo sé cómo se hace un paquete, yo sé cómo se hace una lista, en fin, dejo ese tema fuera.

¿Análisis de Jurisprudencia?: lo mismo, conozco las publicaciones del Tribunal. ¿La parte sindical?: yo fui parte del Sindicato de Trabajadores del Poder Judicial del Distrito Federal, tengo una ficha, un formato, una solicitud en donde fui admitido en este Sindicato y viví la vida sindical de este Tribunal.

¿El tema de los magistrados?: igual. ¿Cómo se nombraban magistrados antes?: sin respeto a la carrera judicial, lo que sufrían los jueces para poder ascender al puesto de magistrados, que, hoy por hoy, yo he hecho que eso ya no exista, empezamos propugnando por el tema de la carrera judicial, en fin.

¿En la parte penal?: fui mecanógrafo en una Corte Penal, cuando había cortes penales que eran tres juzgados unidos para hacer una sola Corte, y entre tres jueces penales resolvían los casos. Yo era secretario de uno de los jueces penales que formaban parte de una Corte Penal.

Trabajé en el Palacio de Lecumberri, originalmente construido como Penitenciaria en el viejo Potrero de San Lázaro e inaugurada el 29 de septiembre de 1901 por Porfirio Díaz, y desocupado el 1 de agosto de 1976, actualmente sede del Archivo General de La Nación.

Los juzgados penales estaban adosados a Lecumberri, donde conocí a procesados famosos como Gregorio“Goyo” Cárdenas, homicida múltiple, conocido como “el estrangulador de Tacuba”, lugar donde vivía; también a Higinio Sobera de la Flor, conocido como “El Pelón” Sobera, que gustaba de raparse totalmente la cabeza y ocupó la crujía “H” de Lecumberri, es decir, personas que cometieron delitos que fueron históricos. Conocí también algunos de los procesados por el delito de disolución social que eran los presos políticos, en fin, puedo platicar mil historias que se dieron en Lecumberri.

Era todo un evento poder entrar a Lecumberri. Como Juez tenía la obligación de tomar ahí mis declaraciones preparatorias porque no trasladaban al procesado al juzgado; entonces, cuando obtuve mi título profesional, inmediatamente el Tribunal me designa Juez de Paz en el Distrito Federal.

Recuerdo aquel viejo director de Lecumberri, recuerdo los grandes procesados, los delincuentes más famosos ahí deambulando, acercándose a uno con mucha libertad, porque teníamos que caminar por ese hexágono que es Lecumberri, hasta llegar a un kiosko que estaba en la parte central, donde se acercaba mucha gente con la curiosidad de ver ahí a alguien de traje y corbata metido hasta dentro, con esas historias de los presos muy interesantes…

 Entrevista realizada por Luz García Martínez

[DIRECTUM TSJCDMX OCT-DIC 2014]

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