TEODORO GONZÁLEZ DE LEÓN / entrevista de Luz García Martínez

 

Octavio Paz señaló que “México ha sido siempre tierra de arquitectos, desde la época precolombina hasta el día de hoy. Casi todas nuestras ciudades y muchos de nuestros pueblos poseen edificios y monumentos notables, […] la arquitectura de González de León […] me seduce […] está hecha de la alianza de dos movimientos opuestos: la gravedad, esa fuerza invisible que ata las formas al suelo, y el ritmo que las aligera y nos da la ilusión de contemplar una danza inmóvil”.

… mi padre era abogado, le gustaba lo más tradicional del arte, es decir, no le gustaba mucho y mi madre tenía cierta inclinación artística, pero no hay ningún arquitecto en mi familia. Yo tomé clases de pintura desde niño, empecé a pintar desde los 11 años, después estudié grabado y arquitectura en la Escuela de San Carlos, nunca dejé la combinación pintura y arquitectura, y no tuve dudas profesionales en ningún momento para seguir la carrera…”

 

Es decir, empezó siendo pintor…

Un pintor muy joven, salía al sur de la Ciudad de México y hacía paisajes realistas. Tenía un maestro de dibujo, Juan Iturbide, buen dibujante, que era amigo de mi padre y maestro de una escuela primaria pública en la calle de Mesones en el Centro. Yo esperaba que diera su clase y luego me daba la mía en un salón de esa escuela, en realidad yo no tenía un taller pero durante varios años tomé clases de pintura.

 

La pintura y el arte, lo atrajeron a la Academia de San Carlos…

Cuando estudiaba el Bachillerato visité por primera vez la Academia de San Carlos, me pareció un lugar espléndido. Lo primero que me sorprendió fue la atmósfera del patio con su bóveda de vidrio y las esculturas de yeso, me dio la impresión de que en ese lugar se estudiaba arte y era lo que me interesaba.

La Academia de San Carlos, no estaba como ahora, que movieron la Victoria de Samotracia del eje del patio, que es una torpeza increíble de gente que no sabe manejar espacios y lo han atiborrado, antes estaban solamente el Genio de la Victoria y las seis esculturas de Miguel Ángel de la Capilla de Los Médicis, en las esquinas del costado norte. Pero ahora hay esculturas de Emiliano Zapata y Francisco Villa, ¡no pueden poner una escultura de Zapata de una persona de tercera junto a la de Miguel Ángel, no puede ser, ya perdieron la dimensión en la escuela!

El patio era para los yesos maravillosos que se trajeron a principios del Siglo XX de Italia, y están hechos sobre los originales. Eso ya no se puede hacer más en Italia, ahora los yesos que existen de repeticiones de esas esculturas se hacen de otros moldes y los que tenemos en México están hechos de los originales, ¡valen mucho dinero estos moldes y eso poca gente lo sabe!

También el patio era el espacio central de entrada y distribución de las escuelas de Artes Plásticas y Arquitectura, que compartían el espacio como en la vieja tradición de las academias de arte iniciada en el Siglo XVII.

[DIRECTUM TSJCDMX Nov – Dic  2016]