MAGISTRADO CARLOS VARGAS MARTÍNEZ

 

En el Nuevo Sistema de Justicia Penal, ¿el TSJDF tiene relación con la Suprema Corte de Justicia de la Nación? 

Sí, existe un acercamiento. Ahora el gran reto, -porque ese el que mediáticamente ha impactado más-, es la Reforma Oral Penal que debe estar totalmente implementada en junio del 2016 en todo el país. Eso ha hecho que, de acuerdo con los esfuerzos de cada entidad, se vaya implementando de manera gradual. 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) realiza su labor en lo que respecta, en su momento, con los amparos y el Poder Judicial Federal como tal, así como el esfuerzo para que existan juzgados orales, y que puedan, en su caso, como tercera instancia, apelarlo ahí y que se resuelva desde la índole del juicio oral. 

Debe haber un esfuerzo en conjunto, porque cada una de las instancias tendrán que ir aprendiendo: la primera, con los jueces locales. La segunda instancia también local, pero en cada uno de los tribunales con los magistrados y la última, que es el Poder Judicial de la Federación, que es el juicio de amparo propiamente que tendría que ver con el ámbito federal. 

Sí existe comunicación, aunque haya un camino por andar, porque ha sido gradual llegar a la tercera instancia, sin embargo, es ahí donde se reforzó el diálogo entre las instancias local y federal “para que cuando entregue mis elementos en medios distintos, tú los aceptes, no es lo mismo mandar un expediente que mandar un disco con la información, y es distinto ver la audiencia como tal”. 

Aún hay que depurar algunas cosas en el sistema de justicia, porque, aunque es oral, hay procesos que necesariamente tendrán que llegar por escrito, y se está pugnando por tener una buena comunicación, para que en este cambio de paradigma todas las instancias involucradas se modernicen con un mismo fin. Por ejemplo, en materia penal los operadores del sistema, toda vez que no es el Tribunal como tal, la policía, el defensor público, el Ministerio Público, es decir, todos tendrían que estar inmersos en la misma dinámica para que de manera integral se ofrezcan buenos resultados en la impartición de justicia. 

 

¿Se está dando realmente esto? 

Sí, a nivel local los operadores del sistema, concretamente en materia penal, donde intervienen de manera directa y definitiva dentro del proceso, se cuenta con un buen acercamiento en el caso de la policía, el Ministerio Público, defensoría pública para que el esfuerzo conjunto; en el ámbito de sus atribuciones, se cumpla satisfactoriamente. El éxito radica en que el proceso transcurra en el mismo sentido y en el mismo eje para que alcanzar la transparencia e inmediatez. 

 

¿Qué más se espera para el 2016 en el Nuevo Sistema Penal Acusatorio? 

El gran reto en la impartición de justicia sí es transitar a la oralidad,  aunque sea reiterativo la transparencia y sobre todo que se acortan los procesos. Respecto al costo, sí son más caros porque tiene que haber un juez atendiendo una sola audiencia, con la diferencia que antes podía celebrar de forma simultánea cinco o seis. La justicia lo vale. 

Se requieren más juzgadores e infraestructura relacionada con la tecnología de la información como audio, pantalla, un sistema de grabación, eso lo hace más costoso, pero vale la pena porque beneficia a la ciudadanía y se eleva la confianza al ver directamente ello, además de la transparencia y rapidez con la que se ejecuta. Por ello, se deben destinar los recursos necesarios para que el principio de oralidad se realice de manera gradual. 

Socialmente el tema de derecho familiar tiene una repercusión más profunda: la parte penal; esta sin duda tiene un efecto mediático por el tipo de delito que es, pero tiene más impacto social la desintegración de una familia o perder la patria potestad, entre otros. Todo estará en función de los recursos con que contemos para ir avanzando en ese rubro.

 

[DIRECTUM TSJCDMX Dic 2015 – Ene 2016]

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